En esta sección se expondrán por parte de los miembros del GCEIS los proyectos en curso con la finalidad de que los demás puedan hacer sus aportaciones particulares.
La línea que se quiere seguir, además de contener aspectos prácticos, tiene una base fundalmentalmente teórica. El objetivo principal es analizar la biotecnología, como paradigma tecnocientífico que es, desde el planteamiento del imaginario radical romántico y del imaginario radical de la modernidad.
Ambos imaginarios radicales, a nuestro juicio, son los que movilizan el flujo de discusión y debate sobre esta disciplina tecnocientífica.
El imaginario romántico, en principio -esto es algo todavía inicial- parece que, en cierto modo, idealiza la naturaleza y no desea que sea alterada. En cambio, el imaginario de la modernidad afirma que gracias a la razón, no importa lo que hagamos a nivel biológico (y biotecnológico) puesto que siempre seremos capaces, gracias a la investigación, de desarrollar tecnociencia que permita solucionar cualquier problema que previamente se ocasionara.
Ambos imaginarios pueden traer consigo consecuencias claramente diferentes.
Seguiremos informando...
(Cuerpo esquemático de la investigación y temas a desarrollar)
La cotidianidad de las sociedades actuales pasa por la dependencia del petróleo la conmutación de éste en energía concreta de este modelo societario. Estas sociedades tienen como característica fundamental estar comunicadas por el comercio y sustentadas por un patrón industrial-financiero-militar-religioso que, igualmente, traspasa el ámbito energía y se hace capaz de movilizar -de modo estructural- poderes difusos que se articulan y producen otras comunicaciones donde trasciende el poder y el dinero, la política y la economía, la tecnología y la ciencia, las naciones y el comercio, distinciones generales que se asocian estratégicamente con corporaciones empresariales y la política geomilitar del orden mundial establecido, este último en una dirección aún por definirse de cara a los próximos 50 años.
La dinámica que se presenta en el mundo petrolero precisa de un simplificador de complejidad y este es, en nuestro criterio, el encarnado en los imaginarios sociales, que igual en este ámbito sirven para establecer las distinciones más relevantes y advierten con cabalidad metodológica la simplificación de esa complejidad.
Se trata de desentramar esas distinciones, valorar la potencia estructuradora de orientación sociopolítica y la capacidad de sustentación de un modelo civilizatorio que se impone recursivamente a pesar de los contratiempos económicos coyunturales, las disposiciones comunitarias (Europa, Mercosur, Opep / No Opep, Norteamérica, Oriente y China) y las expectativas proyectadas hacia un mundo no petrolero como oferta política para el tercer milenio.
El Petróleo y sus imaginarios sociales entre el poder y el riesgo.
Eudes Navas Camacho
(Cuerpo esquemático de la investigación y temas a desarrollar)
En el concepto de ciudadanía están implicadas nociones básicas como las de justicia, libertad, derecho y equidad, legitimidad, legalidad, representación. Las distancias entre las nociones teóricas abstractas, las definiciones normativas, legales o institucionalizadas, y las prácticas y sentidos en lo concreto de la cotidianidad, son enormes. En parte, esto se vincula con el tema bien conocido de las desigualdades sociales en el acceso a los mecanismos institucionales estatales, especialmente los jurídicos. Más sustantivamente, en la vida cotidiana se despliegan acciones ligadas a estas nociones cuyo sentido responde a interpretaciones colectivas que el sujeto actualiza en su propia práctica. En este campo el objetivo de nuestra investigación es detectar regularidades y núcleos de sentido en la relación entre la vida cotidiana y las instituciones.
El proceso básico depende de la distinción
(1) Reconocimiento / Ejercicio de los derechos individuales
Dos caminos de implementación
Por tanto:
Juan Luís Pintos lleva mucho tiempo trabajando en el análisis de la vejez desde la perspectiva de los imaginarios sociales. Uno de los trabajos más relevantes sobre este tema es el siguiente:
* Algunos imaginarios sociales de la vejez: observaciones sobre datos de internet, Semata: Ciencias sociais e humanidades, ISSN 1137-9669, Nº 18, 2007. (http://gceis.net/node/101)
Para poder hacerse una idea del mismo, reproducimos unos comentarios que se hacen en dicho trabajo y cuya intención es la de abrir el campo de investigación.
1.Entre los resultados que nos han llamado la atención hemos de resaltar la no aparición de ninguna relación entre vejez y religión. No tanto por el tópico de una vuelta personal a la religión de los ancianos que entraría dentro de un discurso pastoral en el que se supone que tarde o temprano se vuelve a la disciplina de las iglesias, cuanto por la ausencia de discursos institucionales de las organizaciones religiosas acerca del fenómeno de la vejez. El caso es que esta ausencia de relación nos confirma en la tesis que hemos expuesto en otro escrito[14] de que se está produciendo una serie de sustituciones funcionales anteriormente atribuidas socialmente a las organizaciones religiosas y que actualmente asumen las instancias civiles como función propia de los Estados.
2. Pensamos que sería muy productivo en este tipo de investigaciones el asumir perspectivas vinculadas a las generaciones presentes en una sociedad en un momento dado. Esto implica varias dificultades que es posible resolver con técnicas adecuadas. Las complejidades que supone la introducción del tiempo como variable operativa en las investigaciones en ciencias sociales puede producir resultados sorprendentes. Lamentablemente no lo hemos podido hacer en esta investigación pero creemos necesario realizarlo para investigaciones futuras[15]
3. Los imaginarios sociales de la vejez a los que hemos tenido acceso en esta investigación plantean la necesidad de dos operaciones distintas. La primera requiere realizar nuevas observaciones, con mejores técnicas y recogiendo datos más completos y significativos y que probablemente podrían obtener financiación por parte de algunas organizaciones públicas o privadas presentes en los ámbitos sociales más cercanos al fenómeno investigado. La segunda operación ya no depende de las instituciones que investigan sino de las que toman decisiones. Es decir, de los sistemas políticos y sus organizaciones en los diferentes niveles de la sociedad. Tendrían ellos que operar comunicativamente, es decir preguntar a los interesados o afectados antes de tomar decisiones sobre las posibles y costosas respuestas.