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Recorridos por la religión

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Recorridos por la religión (portada)

AL LECTOR

Cuando nuestro mundo tenía un centro todos los caminos llevaban a Roma. Luego, durante muchos siglos, nuestro mundo se descentralizó. Los caminos eran peligrosos y las ciudades acogedoras. Después de muchas guerras, nuestro mundo llego a tener, durante cuatro decenios, dos centros: Washington y Moscú. En la última década del siglo pasado desapareció la centralidad de Moscú y en los albores de nuestro siglo el otro centro fue atacado y nos quedamos sin en "Centro del Comercio Mundial" (WTC).

Han estallado las referencias únicas y se están constituyendo referencias múltiples a partir de la distinción entre las referencias de "nuestro" mundo [Autorreferencias] y las que provienen de los "otros" [Heterorreferencias].

Nuestro conocimiento (y nuestra moral) se han vuelto complejos. Se nos presentan más posibilidades de las que podemos procesar y eso nos obliga a proceder selectivamente. "Nuestro mundo" está empezando a dejar de ser el desarrollo de unos principios cuya validez se presenta como intemporal, de unas normas que se ponen a sí mismas como irrenunciables y de unos valores con pretensiones universalizantes.

Estamos saliendo de ese mundo. Está empezando a dejar de ser "nuestro mundo". Y estamos entrando en otra forma de orden (cosmos) que se rige por la información y las decisiones. Desde las formas hipercomplejas de los mercados mundializados y el tratamiento de los conflictos internacionales, hasta la sencillez de la vivencia del ama de casa y sus comportamientos de consumo inteligente.

Obtener información se ha vuelto tecnológicamente accesible, Pero frente a la forma obsoleta de los procedimientos de identificación con lo ya conocido, tenemos que poder acceder a las diferencias y a lo diferente y a su forma de ser diferente. Los procesos de conocimiento se han vuelto emergentes porque en ellos han aparecido las diferencias.

Diferencias en la posición de los observadores en cuanto observadores. Ya no disponemos de una posición privilegiada desde la que se pueda observar y describir el todo, el mundo, la realidad. Estar en el camino de la diferencia supone que al conocer nos ubicamos siempre en un lado, el marcado por nuestra condición, y no sabemos nada del otro. "No sabemos que no sabemos lo que no sabemos". Tenemos un "punto ciego" insuperable.

Necesitamos tiempo para poder observarnos a nosotros mismos como observadores y observar los puntos ciegos de los que nos cuentan lo que, según ellos, sucede. Se han solido criticar y negar las religiones existentes sobre la base de que sus libros y relatos son construcciones mitológicas. Se ha pretendido, con absoluta seriedad y compromiso, que la razón (concebida como la disolución de los mitos) podría producir el sentido necesario para soportar las experiencias de los individuos sin necesidad de hacer caso de los "cuentos". Se ha pretendido establecer una rígida separación entre lo científico y lo literario, entre lo real y lo ficticio.

Estamos saliendo de esos mundos. Tenemos que reconstruir nuestro mundo más allá de las supuestas fundamentaciones ontológicas que lo sitúan fuera del espacio y del tiempo, fuera de las distinciones y las diferencias, fuera del fin y del sentido.

Por lo que tenemos que iniciar, ya se están iniciando, recorridos por todos esos campos y ámbitos de experiencia y de reflexión que se volvieron opacos e inaccesibles. Las "Luces" nos sumieron en la oscuridad, los mapas nos ocultaron el territorio, los relojes nos falsearon el tiempo. Las fundamentaciones, los supuestos, las bases de nuestro pensamiento y nuestra reflexión, de nuestras normas y de nuestras prácticas nos han mantenido fijados en unos determinados espacios y tiempos. Ya es hora de que salgamos a caminar.

En las páginas que siguen invito al lector a un recorrido especial: el recorrido por la religión. No escribo para los que ya saben, ni tampoco para los desinteresados. Escribo para los que este territorio les resulta extraño, para los que nunca pasearon por él, pero que son sensibles a los enigmas a los misterios. Escribo también para los que tuvieron experiencias importantes en su juventud que les llevaron a comprometerse con sus prójimos y que hoy se aburren en el desengaño. Escribo, finalmente para los que se atreven a romper con la forma de censura de "lo políticamente correcto" y les interesa orientarse en una sociedad compleja que le permite pensar y actuar por sí mismo, pero mucho mejor si se atreve a luchar acompañado por otros. La lectura no les resultará fácil a ninguno de ellos, pero no he podido, o no he querido, proponer cuestiones ya sabidas o manejar con más o menos desenvoltura los tópicos al uso.

Recorridos por la religión (contraportada)

INDICE

Capítulo 1º: Delimitaciones generacionales y experiencias diferenciales de la religión
Capítulo 2º: Las transformaciones de los imaginarios sociales de la muerte en el último decenio
Capitulo 3º: Lo de aquí y lo otro (Apuntes para una lectura sociológica de los usos de lo absoluto)
Capítulo 4º: Los imaginarios sociales de lo mundanamente irrepresentable
Capitulo 5º: El fracaso del proyecto progresista de catolicismo (1968/1978)
Capítulo 6: Religión entre poder y comunicación
Referencias bibliográficas