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XI Congreso de RedCom - Tucumán 2009

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Visto que el entrevistado es tímido, publico yo esta entrevista.

Pues se me ocurre que...

Al hilo de lo que aquí se expresa, se me ocurren varias reflexiones que tal vez merezcan ser discutidas:

  1. El viejo asunto del "en campo" y el "fuera de campo" sigue siendo un poco confuso, porque parece presentarse como una dualidad o simetría. El hecho es que, al "enfocar" o "encuadrar" defines un campo que, inevitablemente, se encuentra inmerso o está enmarcado en el "resto que está fuera de campo". Es algo así como el vacío y el cero, sólo tiene sentido hablar de ellos cuando aparecen la materia y el número. El cero matemático es un logro relativamente reciente y desde más recientemente se distinguen diferentes clases de vacío.
  2. No existe el concepto de estar conectado o desconectado. Se está "conectado a" o "desconectado de". Lo relevante es aquello con lo que conectas o desconectas, no el presunto estado de conexión.
  3. Que el hecho de que "enfocar" o "encuadrar" ponga en cuadro su objeto y deje fuera de cuadro lo demás es importante, especialmente para no olvidar que se ha perdido de vista todo lo demás. Pero es aún más importante qué se enfoca y por qué. La libertad es una cuestión de grado: con tecnología hay más grados de libertad, más posibilidades de elección, pero puede haber menos libertad de facto. Los procesos perceptivos son procesos activos y constructivos, y evidentemente construyen con y a partir de lo que hay. La libertad ¿existe si no se ejercita? Si tienes opciones que ignoras o no puedes siquiera considerar ¿eres menos libre por ello? A saber…
  4. Finalmente, el famoso código relevancia/opacidad es un código binario doble, es decir, cuaternario (como el ADN). Lo relevante y lo opaco para mí, lo son en relación con algún "otro", que necesariamente aporta sus relevancias y opacidades. Al no existir las relevancias y opacidades de por sí, sino en relación a, se estructuran en un matriz en que lo relevante para mi puede ser relevante u opaco para el "otro" y viceversa, dibujando un espacio cuaternario relevante-relevante, relevante-opaco, opaco-relevante y opaco-opaco. Como lo opaco se refiere a lo que está fuera de cuadro, para distinguirlo de "todo lo demás" o "prácticamente todo", debe ser contrastado con algún "otro" especial: un observador de segundo orden.