Frases
"No conformarse con la desesperación, no resignarse nunca. En definitiva, no claudicar. Ese es el primer paso. En este tema me remito a los frankfurtianos: no estamos en condiciones de enunciar alternativas, no sabemos lo que va a ocurrir ni podemos postular soluciones; pero sí sabemos lo que no queremos, aunque estamos empezando a perder la conciencia incluso de esto. La injusticia, por ser tan conocida, a veces se nos olvida que existe y en Occidente los bienes de consumo nos anestesian. Creo que lo primero que hay que hacer es resistir y combatir incluso contra toda esperanza. Es una cuestión ética y estética, sin que esto signifique ser apocalíptico, que me parece demagógico. En todo caso, asumir la existencia con todo lo que implica. Si eso es pensamiento trágico, lo suscribo, entendiendo que el pensamiento trágico no es un sentimiento pesimista, ni desmovilizador. No es quejoso, sino más bien todo lo contrario." Entrevista publicada en la revista Suspiria Digital. |
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Asimismo, la confianza depositada en las enseñanzas del maestro, incluso aun cuando éstas sean suficientemente valiosas para fundar una escuela, es decir una nueva dirección investigadora, implica el peligro de la formación indoctrinada. El gran genio que descubre un gran principio esclarecedor tiene por experiencia a sobreestimar su campo de aplicación. Así lo han hecho Jacques Loeb, Iván Petrovich Pávlov, Sigmund Freud y otros muchos de los grandes maestros. Cuando a ello se agrega que la teoría sea demasiado plástica y anime poco a la falsificación, entonces esto, combinado con la veneración profesada al maestro, puede hacer de los alumnos, discípulos, y de la escuela, una religión con su propio culto, tal como ha ocurrido en muchas partes con las enseñanzas de Sigmund Freud. Los 8 Pecados mortales de la humanidad civilizada, 1973 |
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Los conceptos básicos de la cibernética son la “realimentación” y la “información”. Los elementos mínimos de un sistema cibernético son un “receptor” que recoja los “estímulos” externos como información; entonces se transmite un mensaje a un “centro” que reacciona ante él de alguna forma y, generalmente, amplía las señales recibidas. A su vez, el centro transmite el mensaje a un “actuador” que, en su momento, reacciona al estímulo con una “respuesta” informativa. Pero esta respuesta es transmitida por un circuito de realimentación al receptor, que percibe la respuesta preliminar y gobierna la subsiguiente actuación del sistema de forma tal que se consigue el resultado apetecido, un “target value” (sollwert). El sistema se regula a sí mismo de esta forma. Robots, hombres y mentes, 1967 |
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